Jornadas de Educación Menstrual 2026, un relato
Universidad de Barcelona, 5 y 6 de febrero del 2026 Me doy cuenta de cómo a veces, algunas cosas que comparto pueden parecer ‘aéreas’o quizá… Leer más »Jornadas de Educación Menstrual 2026, un relato
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Diciembre del 2025 14:10. Viernes. No había hecho esto antes. Me he venido a mi clase de taichi de los viernes por la mañana como… Leer más »Diario de una climatérica (Parte 4): Una nueva pantalla de agonía premenstrual
Octubre del 2025 Las semanas avanzan y entre las miles de cosas a gestionar, me llegan mensajes de compas de aquí y allá contándome sus… Leer más »Diario de una climatérica (Parte 3): ¿¡Impostora climatérica!?
Septiembre del 2025 Son las 7:40. Amanece ante mí. Jaizkibel, mi querida montaña me mira mientras el negro azabache que portaba hace poco, va descubriendo… Leer más »Diario de una climatérica (Parte 2): Intentando poner orden en el caos
Finales de agosto del 2025 Aunque he dejado de publicar por aquí no he dejado de escribir. Son cientos las hojas que he llenado con… Leer más »Diario de una climatérica: Mi llegada a este ecotono
Es curioso (y muy lógico y sincrónico) que lo que empezó por aprender a/poder nombrar aquello de “lloro cada mes, qué narices me pasa” como… Leer más »De lo micro a lo macro (del ciclo menstrual al ciclo de Venus, pasando por la Tierra)
Me gusta mucho ‘recoger’. Cerrar. Ordenar y archivar. Recapitular. Poder sacar conclusiones. Normalmente, siempre es consecuencia de un Trabajo Hecho. Que aun no siendo perfecto,… Leer más »Inspiraciones 2022
Ya ha llegado noviembre, y durante octubre no ha habido post. ¡Oh, Diosas! ¿Cómo ha podido ser? No he tenido energía, octubre ha sido bastante… Leer más »Resignificando la Oscuridad
Hace mucho que no coñoescribo, para publicar. Honestamente, Compa, que tu mirada esté ahí, al otro lado, aún siendo amorosa, como sé que lo es,… Leer más »Colapsando (coñoescrito)
«Veo un camino delimitado por una enredadera de pinchos, como los que aparecen en los cuentos de princesas. Verde en distintos tonos, y con diferentes… Leer más »Abismos (renovados) de una pandemia (Parte 1)
*pie de foto: «Nuestro cuerpo cíclico, no entra en vuestro sistema lineal» Acoger esta emoción que enuncio en el título, como el resto, tampoco es… Leer más »GRATITUD (en mayúsculas)
Adoro tener un balcón (y una ventana) por donde admirar la melancolía durante los días grises. Nunca pensé que era algo que pudiera estar en… Leer más »Oda a la Melancolía
Antes de ponerme a teclear el proceso que me ha traído a la enunciación de este escrito (que es lo que haré en las próximas líneas), he de decirte que mi reflexión (como muchas otras) viene alimentada, nutrida, expandida (y acogida) por eternas horas de conversación con Compas de mi coñazón.
Es sabido que el sistema-Patrix en el que vivimos está basado en la explotación, sobre todo para que la acumulación de los famosos BBVAHs (u… Leer más »Autoexplotación: No lo haga(mo)s
Casi diría que es un instante.
Una chispa que, tras un momento cero que explota al observarlo,
vuelve a “encenderme”.
Es un diminuto destello el que hace que comience la fiesta del famoso up estrogénico.
La (aún) suave luz-estradiol ha comenzado a brillar en mí.
Llevo con esta idea muuuucho tiempo. Abrí la web y el blog (ya hace casi 5 añazos) porque quería tener un espacio propio. Cómo nos contó Virginia Wolf: “Una habitación propia” dentro de esta macro-nube que es internet. Lo necesitaba. Quería comunicar mis pajeos, sentirme acompañada en las horas de tecleos que paso. Que mis textos no quedaran únicamente en los diarios o en los documentos escritos aquí y allá, que eran solo ‘para mí’.
Me he dado cuenta de que esto de ‘la hegemonía menstrual’ que te contaba hace poco, no es únicamente algo teórico. Desde que divagamos (y… Leer más »No queride, no soy ‘La Perfecta Menstruante’
Me ha costado 4 meses escribir este artículo. He tenido la paciencia de convertir el fuego-susto en letra. Y ha sido gracias a muchas lecturas y a las reflexiones-oro de/con Compas-cómplices lo que me han animado a ponerme a teclear.
El objetivo de este texto es posicionarme. Todo lo clara y rotundamente que pueda sobre las realidades trans.
La herida, (desde donde (aprendemos a) nos nombramos con la Coñoescritura), que ha sangrado sudor y tinta durante premenstruales solitarias, ahora, está contenida. Son ya… Leer más »De heridas que se tornan cicatriz
Comienza el 2021. Un año al que se le están poniendo muchas expectativas. Como leía el otro día, “no odias el 2020, odias el capitalismo”,… Leer más »¿Cultura menstrual normativa?
En el primer artículo relacionado con este temón que te traigo (lo lees aquí), te contaba como la situación que estamos viviendo no para de restringirnos “cosas” y en consecuencia de restringirnos…
Soy consciente de que llevo meses sin bajar (aquí) abajo.
Aquí dentro, hondo, suave.
Alguna ola me ha llevado a naufragar a alguna orilla interna,
pero no he sentido que el tiempo actual haya sido propicio para la excavación activa.
2 Compas (Belén y yo). Unos textos compartidos que comienzan como balbuceos. 3 años de proceso. 2474 km de distancia (física) entre nosotras. Infinitos e incontables minutos de audio. Varios procesos personales tremendamente complejos entre medias. Una pandemia que nubló la noticia de que finalmente, sería publicado. Alrededor de 300 hojas de manuscrito. Y unas ilustraciones (y una cuidada maquetación) de Lucía, que embellecen cada párrafo y cada una de las hojas.
Me encantaría poder abrir esta nueva temporada llena de ese entusiasmo genuino que, a veces, me inunda. Recordarme el olor a nuevo del que te hablaba el año pasado por estas fechas. Contarte que todo está encaminándose, que a lo lejos soy capaz de ver esa Vida que merece la alegría ser vivida para todas…
En la primera parte de este post balbuceaba sobre las semanas movidas que hemos tenido, sobre la responsabilidad social y sobre el reto que supone ser cíclicas viviendo en relación (que no hay otra forma de vivir, vaya!). Especialmente en como “medir” y vivirte (a gusto) mientras intentas sacar adelante (con el entusiasmo puesto a nuestro favor) las ideas, planes estratégicos y cuidados en y de tu colectivo, asociación o grupo.
Escuchaba el otro día a varixs pensacreadorxs sobre: ¿qué hacemos ahora? ¿continuar manifestando la mierda en la que nadamos? ¿o intentar imaginar ese nuevo mundo con el que soñamos? También durante este tiempo-raro, un Compa (mila esker B.) ha dicho una frase que se ha hecho viral (al menos dentro de mí): “Tendremos que construir un mundo nuevo”.
En el anterior post (Economía Feminista y Cuerpos (Parte 1)) me quede reflexionando sobre: ¿Dónde están los cuerpos? Y hoy, pretendo ofrecerte alguna respuesta-balbuceo-ejercicio para que puedas llevar estas reflexiones a lo más cercano que tienes: tu propio cuerpo-vivencia.
He perdido el norte.
En realidad, creo que los nortes están danzando entre cientos de emociones confusas,
como en la brújula de Jack Sparrow.
No visualizo bien el principio. Suele decirse que es el verbo. En mi caso, era la soledad (emocional). Quizá la ausencia misma de este. Fue el ciclo menstrual lo que nos llevo a encontrarnos, a encontrarme, aunque poco después me di cuenta, de que aquello era la puerta hacia un nuevo universo.
¿Cómo crear otras realidades-ficciones? ¿Podemos imaginar cómo serían estas? ¿Alguna vez has hecho el ejercicio de pensar cómo (de veras) te gustaría que fuera tu Vida (con mayúscula si, de vida que merece ser vivida)? ¿Cómo acoger las dudas en un mundo lleno de (supuestas) certezas (que se derrumban)? ¿Son estos interrogantes las semillas de esas otras realidades-ficciones con las que soñamos?
Todas nos acompañamos. Como humanas y siendo bio-psico-sociales (e interdependientes), sabemos hacerlo (con más o menos habilidad) desde siempre. Para mí, lo importante aquí es el valor que le damos en nuestra realidad a esta “tarea” que ha sido y sigue siendo invisibilizada. Considero además, que es La herramienta para salir del invidualismo que nos persigue (y que nos venden) día a día.
La Premen se acerca y este ciclo me he hecho la promesa ferviente de que llegaré suave a los abismos. Como merecen, como merezco. Estoy harta de llegar en caída libre al tiempo de la progesterona.
Cambiamos de año según la cuenta gregoriana. 13 nuevas lunas por delante. Cambiamos también de década. 2020 is coming. Y con ello, este año también he decidido poner por aquí aquello que me ha inspirado, me ha hecho pensar y me ha acompañado a seguir divagando, jugando, divirtiéndome, cuestionándome…
Lagartija que muta (también) entrañas Premen día 25. 8 de septiembre del 2019 ¿Cuántas veces he mutado de piel? (a mis 35 diría que ya… Leer más »Lagartija
Hace poco he descubierto la importancia que tiene poner atención en las emociones. A nivel teórico lo sabía hace mucho, sin embargo han sido (y están siendo) diversas situaciones personales (tipo tsunami) las que me están poniendo en jaque para que atienda con mucha (mucha) más persistencia y detenimiento lo que acontece en mi (intenso y a ratos muy caótico) mundo interior.
Incluso aunque sé que siempre ocurren ‘cosas’ que no puedo controlar, decesito plantarme delante del calendario y ver que onda. Saber más o menos que preveo de cada uno de los frentes de mi Mapa se me antoja una forma interesante de retomar este viaje que comenzó hace ya 3 años (como pasa el tiempo, eh?!).
Este es el último post de la segunda temporada del proyecto. Y teniendo en cuenta el día que es, no se me ha ocurrido mejor tema que agarrarle al orgullo, a los Orgullos de la diferencia.
Si ya llevas un tiempo registrando tu ciclo, es probable que hayas observado patrones y formas de actuar ‘diferentes’. Todas esas que asoman según el vaivén hormonal son TÚ (en diferentes versiones de ti misma.). Es importantes dejar de decirnos: “Esta no soy yo”, te invito a que lo cambies por “¿Qué construcción social es esta que me han instalado?” y quizá preguntarte también: “¿Cuándo fue? ¿Por qué?”.
La menstruación llega cuando el cuerpo se queda sin estrógenos ni progesterona. Es un momentazo. Yo lo siento como esa pausa entre inhalar y exhalar. Ese instante en el que todo cambia. Y como somos cíclicas, todo empieza otra vez.
Si lees este post el día que ha visto la luz (22 de febrero del 2019), te cuento que faltan exactamente 13 días para el 8 de marzo. El segundo 8 de marzo histórico en el que la huelga de cuidados, laboral y de consumo será lo que viviremos.
Empezaré por decirte que en realidad al ciclo menstrual deberíamos llamarlo ciclo ovulatorio. Y esto no es un capricho, más bien corresponde a esta máxima… Leer más »Ovulación, divino tesoro
Sabes bien que no abogo por tener como único medidor de la Vida el dinero, aunque si considero, que si cuestionamos y observamos como es nuestra relación con el recurso económico, podemos darle el lugar que merece (ni más ni menos) y continuar dedicándonos a valorizar (también) todas esas cosas que si son determinantes para esa Vida que merece ser vivida y que deseamos.
Tal y como te contaba en el primer post sobre ‘El Tiempo/Los Tiempos (Parte 1)’, poner el foco en los segundos de vida es no andar regalando arena de nuestro reloj propio (sin que así lo queramos). ¿Cómo sería tu vida si pudieras atender a tus ritmos propios? Articulo con tabla-llave para continuar caminando de vuelta a Casa. A tu cuerpo, a tus tiempos. A nuestros cuerpos, a nuestros tiempos.
Estreno despacho. La mesa no, esta es conocida. Las teclas tampoco, ni los papeles que me persiguen como buena parte de lo que Soy. Sí, me estoy mudando, y lo escribo en presente porque aunque todas mis cosas ya han llegado, mi yo más emocional aún está en ello. Y hoy, escribo desde este rincón virtual (propio) ubicado también en mi nuevo espacio (propio) para contarte sobre el proceso creativo que estoy viviendo, que tiene mucho de danzas varias y que he procurado resumir en los siguientes pasos de baile:
Abordar este tema se me antoja como hablar del origen mismo del universo. Alguna vez he pensado que podría haber sido filosofa, y es que es uno de mis hobbies que últimamente se ha visto inspirado por la serie Merlí (¿La has visto? ¡Te la recomiendo!). En esto post mi intención es concretar lo mas abstracto, seguir ubicando nuestro entorno para así no perdernos de vista. Por lo que dale una vuelta al reloj de arena, y ¡vámonos!
Estoy enfadada. Dentro un nudo grande no me deja respirar.
Y sí, escribo sin filtro cuando me encuentro así.
Pongo la lengua en el paladar y abro mi pecho como si de un paracaídas se tratase.
Cojo aire hasta el fondo. Sigo aquí. (Menos mal)
Algo quise contarte en el post de ‘Fin de Curso’, aunque como a veces me ocurre: muchas ideas + pocas letras = caos. Por lo que hoy, vengo a contarte con todo los detalles como hacer el mapa del tesoro. ¿Que cual es el tesoro? Pues obviamente TU.
El café recién molido de la época de la cafetería, el del cloro de la piscina del primer negocio, la mezcla entre su perfume y el tabaco, el pelaje de la peluda, el del primer ordenador que llego a mis manos, los libros nuevos y los lápices aun sin afilar de cada comienzo de curso… Y es que el olfato, es el mas emocional y primitivo de los sentidos y a la vez el mas olvidado, es como bien dice Hellen Keller: «un hechicero poderoso que nos transporta miles de kilómetros y hacia todos los años que hemos vivido».
Si me has leído antes, sabrás que hay un lugar en el mundo que ha cambiado mi vida. Mi cosmovisión de la realidad se ha ido modificando durante estos casi 3 años en los que he tenido la maravillo oportunidad de participar (y continuar haciéndolo) en la primera comunidad sobre ciclo menstrual (Soy1Soy4.com).
Recuerdo los finales de curso con muchos nervios, siempre con una mezcla agridulce de sensaciones. El sol empezaba a calentar con fuerza y los días eran largos. Todo me parecía estar lleno de ilusión y a la vez, algo terminaba. El mundo olía diferente, era momento de olvidarse de todo lo relacionado con el cole por un rato.